
Historia
Alphecca, el nombre nativo de Ellie, nació en el espacio interestelar, siendo parte de la constelación de Orión junto con otros cientos de estrellas más. Desde su creación, siempre estuvo al lado de su hermana Bellatrix como el destino común de un par de estrellas binares; siempre juntas, para brindarse energía mutua hasta el fin de su existencia.
Alphecca y Beatrix eran las estrellas más jóvenes de aquél conjunto, y a pesar de su pequeño tamaño brillaban con gran intensidad por el continuo flujo de energía que ambas explotaban al jugar entre ellas. A pesar de tantos cuerpos estelares y brillo, el espacio sigue siendo un lugar solitario y oscuro para una joven estrella que aún le quedan millones de años por vivir, por lo que la suerte de nacimiento de las gemelas que las mantenía unidas era un motivo para la continua diversión. Aún así, Alphecca era la que concentraba las mayores recargas de energía de las dos, por eso siempre se encontraba más inquieta que su hermana la cual era la que solía mediar las cosas cuando se metían en apuros con otras estrellas por la culpa de la otra. Las estrellas nunca duermen porque están en constantes procesos químicos, suelen descansar pero con Alphecca no era el caso, por eso siempre le insistía a Bellatrix seguir jugando un rato más y la compasiva gemela terminaba aceptando.
En un agitado rato de diversión, la hiperactiva hermana terminó por separarse accidentalmente de Bellatrix a manera de rabieta por no querer seguir jugando con ella, todo fue contraproducente. Alphecca dependía de Bellatrix tanto como Bellatrix de Alphecca, así que al momento de separarse más de lo común ambas perdieron el balance de sus propias masas y el desconocimiento de como procesar la energía de manera individual las hizo avanzar hacia órbitas desconocidas. La energía de Alphecca era tanta que tardó cientos de años en poder estabilizarse en un lugar fijo, Nunca volvió a saber nada sobre Bellatrix.
El destino final de la joven estrella fue en la tierra. Debilitada y sin la posibilidad de convertir su energía en su vida común por las condiciones en las que se encontraba el lugar, terminó adaptándose a las propiedades del planeta reaccionando en su primera transformación; Una hermosa humana de una notable palidez, con dorados cabellos y enormes ojos. Desnuda fue avanzando por el amplio desierto por el que le tocó caer pero a medida de irse cansando terminó siendo una pequeña niña la cual mantenía esas bellas facciones.
El destino de la estrella es muy incierto, sólo se dedica a caminar, conocer más de este extraño sitio, de sus habitantes e ir gastando esa densa cantidad de energía como solía hacer en su pasado, pues no sabía otra cosa más que coexistir. Al ir interviniendo con humanos y acostumbrándose a esa nueva vida, terminó por llamarse así misma “Ellie” como le solían decir en algún pueblo de los tantos que suele cruzar en su camino.

